Ventilador o aire acondicionado: ¿qué te cuesta de verdad?
- 1De noche, cuando baje la temperatura, abre las ventanas y ventila la casa. Por la mañana, ciérralo todo (ventanas y persianas) para atrapar el fresco.
- 2Empieza siempre con el ventilador. Mueve el aire y refresca por muy poco dinero. Muchas horas del día no necesitarás nada más.
- 3Deja el aire acondicionado para el final, cuando el ventilador ya no baste. Ponlo a 26–28°: cada grado de menos dispara el consumo.
¿Por qué el ventilador gasta tan poco?
Un ventilador consume del orden de 50 vatios; un aire acondicionado, aunque sea eficiente, se va a 1.000 vatios o más de media cuando está enfriando. Es decir, el aire gasta unas 20 veces más por cada hora encendido. Por eso el orden importa: cada hora que aguantas con ventilador en lugar de aire es dinero que no pagas.
¿Cuándo merece la pena el aire acondicionado?
Cuando hace tanto calor que el ventilador ya no refresca (noches tropicales, olas de calor) o para dormir del tirón. La idea no es no usarlo nunca, sino usarlo lo justo y bien: puerta y ventanas cerradas, a 26–28° y, si tiene, en modo eco o inverter.
El otro 50 % de tu factura: la tarifa
Ahorrar con el aire está muy bien, pero muchas veces el problema no es cuánto consumes, sino a qué precio. Si tu compañía te cobra de más por cada kWh, el ahorro del ventilador se lo come la tarifa. Por eso conviene revisar tu factura: es gratis y en 30 segundos sabes si estás pagando de más.